De vez en cuando a uno se le apetece ponerse ñoño. Mirar a las musarañas y relajar cuerpo y mente. Es lo que las mujeres llaman dedicarse tiempo a una misma. Bueno, según lo profunda que sea una, puede ser para ponerse melancólica o para ponerse pintauñas en los pies, depende. El caso es que no está mal bueno, no está mal, siempre que la cosa se haga con moderación, con control, vamos, sin pasarse de simplón. Aunque según la RAE todas las definiciones de melancolía son como tirando a tristes, yo creo que, para de vez en cuando, no está mal. Uno puede dejarse llevar y evocar momentos, recordar, surfear por el tiempo y volver por ejemplo a aquel verano: La playa, el atardecer como de CSI Miami, la arena exfoliando los cuerpos, los susurros al oido, los besos al ritmo que marcan las olas del mar al fondo y la música envolviéndolo todo. Aquella música, retumbando por todas partes, estridente, desde aquel grasiento chiringuito de playa: "¡¡¡Tengo un tractor amarillooooo!!!" ¡Joder! Qué mierda de verano, pensándolo bien.
Pero bueno, es lo que tiene, la nostalgía no tiene porque ponernos tristes. Puede traernos imágenes tristes pero también divertidas, tiernas, impactantes... ¡Coño! la nostalgia es Youtube. Bueno, quizás como un youtube particular de cada uno. Lo cual es una chorrada, porque no puede ser particular de cada varios.
Se trata más o menos de poner las cosas en orden, de desfragmentar el disco duro de la mente, de.... (Si me dan 50 € por publicidad digo lo de "tomarse un kit kat").
La música ayuda e incluso diria que provoca ese estado de melancolía. Cada uno tiene la suya, aquella que le trae recuerdos o sensaciones (pobres de los jóvenes actuales que van a tenerlos con canciones del Canto del Tonto y el Bora Bora). Yo, como soy esa mezcla de duro y tierno que tanto gusta a las mujeres (momento de autopromoción) me pongo melancólico perdido con los Maiden. Aunque también hay música que está diseñada ya para este fin. Todas las baladas (que no viene de balar aunque a veces lo pueda parecer) tienen esa mezcla de triste ternura que nos lleva a ese estado. Esa sensación que, si te fijas es la misma que queda después de un polvo como Dios manda (frase contradictoria donde las haya, porque precisamente lo que manda Dios es que no echemos polvos o al menos eso dicen los expertos. Los expertos en Dios, no en polvos). Bueno, a lo que iba, a la sensación. Podriamos decir entonces, que la melancolía es como un orgasmo para la mente y es por eso por lo que hay que ser prudentes. Uno no puede estarse una semana orgasmeao perdido porque te puede dar un mal.
Como diría un anuncio de alcohol: "Sé melancólico con prudencia, es tú responsabilidad"
LAS CARTAS DE LA MILI
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A los que me conocéis bien ya no os sorprenderá que conserve *las cartas
que escribí a mi familia durante el servicio militar*. (¡Madre mía, es que
lo g...
Hace 3 días