jueves, 12 de febrero de 2009

Época de celo

De vez en cuando la tranquilidad de la selva, donde conviven de forma ordenada, casi como en un círculo social, diferentes especies, se ve alterada al llegar la época de celo. No la época de la cinta adhesiva, sino la época de celo, celo (a ver, gritad todos juntos ¡Ssooossooo, ssooossooo!) Vale, no es un gran chiste. Continuo con el relato, jo!
Como decía, en la época de celo la manada se muestra inquieta. Los machos se mueven de un lado a otro de la estepa pues eso, inquietos y las hembras rezuman un olor especial. Los bramidos y berridos de los animales se escuchan a kilometros y la otrora paz de la estepa se ve cíclicamente alterada.
Para llamar la atención de los miembros masculinos, la hembra inicia un movimiento de vaivén, repetitivo, cuasi grotesco que no obstante despierta entre los sementales una irrefrenable atracción. Como si de una liturgia se tratará los más fuertes se van acercando a la hembra repitiendo los mismos movimientos. Solo uno de ellos logrará aparearse. Solo la fuerza habrá de dilucidar quién será quien cubra a la hembra.
En un momento dado se inicia un duro enfrentamiento entre los dos más robustos. La lucha se torna cada vez más violenta. La hembra los observa inalterable a una prudente distancia. El resto de miembros de la manada alienta con sus bramidos a los contrincantes. Inesperadamente, uno de ellos desenfunda una navaja que hunde en el costado de su adversario.
Agarrando a su trofeo huye el "vencedor" calle abajo dejando, a la puerta del bar, tendido en el suelo sobre un charco de sangre, al desdichado que osó mirar a su chica.
NOTA: Este relato de ficción esta inspirado en esta noticia pincha aqui para leerla. Bueno, y en tantas y tantas similares....

11 comentarios:

Alicia dijo...

Que bien definido, que similitud!.
El comportamiento de algunas "personas" es más cruento que el de muchos animales.
El síndrome de posesión de algunos "machos" lleva a cometer este tipo de atrocidades.
Hasta cuando vamos a tener que soportar estas vilezas?
También es verdad, que algunas mujeres consienten las vejaciones de sus parejas ,sintiendose "protegidas"..
Como mujer siento horror ante lo que nos está pasando. Pero también siento verguenza de ver a esas que defienden y justifican al que cualquier día será su verdugo.
Saludos y abrazos Fran.

JUACO dijo...

Somos iguales que los animales... Algunos, hombres tienen ese comportamiento,por desgracia. Lo único que si creo que tenemos todos los hombres en común es que las tías nos manejan como quieren,cuando a ellas les da la gana ,hala, ha hacer el imbécil...
Un saludo.

JuanRa Diablo dijo...

A los de 20 minutos les ha faltado ilustrar la noticia con la foto que has puesto tú. Que se vea bien claro lo cacho bestias que son algunos...

Elena dijo...

Hola Fran: Me ha encantado tu blog, me gusta lo que dices y me hace sonreir como lo dices.
Saludos

migul dijo...

diosmio vaya posicion tan angustiosa jaja

lys dijo...

Mmm me ha recordado a makinavaja o a una discoteca cualquiera en cualquier ciudad.

Te dejo un beso

Artabria dijo...

Acabo de descubrir tu blog y me encantó, así que seguiré pasandome por aqui......

María Jesús dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Tormenta. dijo...

Esto..jaja, es más divertido que un documental de un domingo por la tarde, está genial niño, como te lo curras! besazos guapo!.

María Jesús dijo...
Este comentario ha sido eliminado por el autor.
Manolico Oido dijo...

Respecto a que las tías siempre manejan a los tios... desde mi humilde opinión (y vivo debajo de un puente, fijate si es humilde), manejan a quien no se conoce a si mismo,o hablando claro y pronto, quien no tiene personalidad.

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